
Dicen que cuando uno muere, el cuerpo pierde 21 grs., que es lo qu supuestamente pesa el alma, yo no he muerto y mi creencia en el alma pasa desde un ateismo feroz inculcado desde niña hasta el más ferviente denostado romanticismo poético... Pero sí creo en el poder de la mente y la vountad el ser humano, de la cual yo me creía desproista, pero tras varios meses de esfuerzo- no sin ciertas recaidas pecando a conciencia- he logrado que mi cuerpo,más vivo que nunca, con o sinalma, al día de hoy pese 21 kilos menos.
No diré cuánto psaba antes, ni cuánto peso ahora, no es propio de una señorita, pero sí diré que mi pecepcion del mundo y de mi misma ha mejorado bastante... aunque debo admitir que no estoy segura del todo de que la niña gordita que hay en mí vaya a desaparecer jamás. No voy más allá de mis posibilidades, nunca seré Claudia Schiffer o Michelle Bundchen, ni lo pretendo, simplemente seré yo, una yo meorada que cada día se quiere más y lucha por aceptarse tal y como ha llegado a ser... que ya es bastante.
No diré cuánto psaba antes, ni cuánto peso ahora, no es propio de una señorita, pero sí diré que mi pecepcion del mundo y de mi misma ha mejorado bastante... aunque debo admitir que no estoy segura del todo de que la niña gordita que hay en mí vaya a desaparecer jamás. No voy más allá de mis posibilidades, nunca seré Claudia Schiffer o Michelle Bundchen, ni lo pretendo, simplemente seré yo, una yo meorada que cada día se quiere más y lucha por aceptarse tal y como ha llegado a ser... que ya es bastante.

No hay comentarios:
Publicar un comentario